Te marchaste

 

Te marchaste una tarde

sin apenas despedida

¡Cuantas horas me llenaste

 de alegría...!

 

tus ojos claros  serenos

y profundos como lagos

al mirarlos se podía ver tu corazón

 

  florecía en él dulzura bondad

 y  sencillez

 

 

¡ Te marchaste aquella tarde !

sin apenas despedida

tu caminar tranquilo tus palabras

 cariñosas  en silencio

te ahogaba tu dolor

 

 

¿Por qué  los ángeles

Se llevaron tu  esplendor

y en las sombras  me dejaron?

 

 

el amanecer ya no tiene color

a la luna  le falta el brillo

de tus ojos

el sol ya no quiere brillar

 

 

El viento está callado

¿Y mi corazón? mi corazón

 roto de dolor sólo llora tu ausencia

 

 

¡ Te marchaste  una tarde !

Sin apenas despedida.

 

 A mi hermano Juan

 

 

 

 

 

 

 

 

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